Me cansé de la versión perfecta. Empecé por usar mi cámara análoga con rollo de 110mm. Esta semana en el IAB Conecta, platicando con Charly Suárez, le puse nombre a lo que me venía pasando: perdemos nuestra voz al pulirla.
Lo veo cada vez más en LinkedIn. Cada herramienta de IA que nos pule la prosa también empuja a que todos sonemos al mismo profesional invisible. Termino un post sin poder jurar si lo escribió la persona o su asistente. Y cuando reviso lo que yo mismo escribo, a veces el filtro me agarra a mí también.
Al mismo tiempo, Charly me contó que ahora compone en una tarde canciones que antes le tomaban días de estudio y de coordinar con varios músicos. Eso le deja tiempo para hacer más canciones, no para agendar más sesiones. Yo, por mi parte, puedo platicar con ustedes aquí con una frecuencia que antes no me daba para sostener. Están leyendo más mío de lo que normalmente leerían.
Entonces, ¿dónde se cruza la línea entre la herramienta que te deja sonar más a ti y el filtro que te empieza a sonar a otro? Charly compone más, pero sigue componiendo Charly. La cosa es qué tan fácil es cruzar al otro lado sin notarlo.
Yo empecé por la cámara. Charly compone más rápido, yo escribo más seguido. ¿En qué les está ayudando la IA a sonar más a sí mismos, y dónde están sintiendo que los empieza a borrar?
#LaPiezaPendiente #TheTranslationGap #IAparaLíderes