El costo de un token de IA cayó 280 veces en dos años.
Y algunas empresas siguen pagando facturas mensuales altísimas.
Eso no tiene sentido. Hasta que lo piensas un momento.
Es como cuando bajan el precio de la gasolina. En teoría gastas menos. Pero si dejas el motor encendido todo el día porque “total, está barata”, al final del mes la factura te sale igual o peor.
Eso es exactamente lo que está pasando con la IA en producción. Deloitte lo documenta en su reporte de Tech Trends 2026: el uso explotó más rápido de lo que cayeron los costos. El 55% del gasto en infraestructura cloud de IA ya es inferencia. No entrenamiento. Uso real, todos los días, a toda hora.
Ahora, que el consumo suba no es malo en sí. Significa que la gente está usando la tecnología. El problema es que en muchas empresas nadie lleva la cuenta. No hay un reporte de consumo de tokens por equipo, por caso de uso, por proyecto. Es gasto invisible hasta que llega la factura.
Recuerdo que en una sesión con un grupo financiero, uno de los directores me preguntó directo: “¿Cuándo va a bajar el costo de la IA? Porque lo único que hemos visto es que sube desproporcionadamente.” Le expliqué que eso era sinónimo de mayor uso. El precio por token ha caído. Pero si el consumo crece más rápido que el ahorro, la factura solo sube.
Antes de aprobar el siguiente presupuesto de IA en tu empresa, pide una cosa: un reporte de consumo desglosado por caso de uso. No por modelo. No por departamento. Por problema de negocio que se está resolviendo. Si no pueden darte ese reporte, el problema no es el costo del token. Es que estás pagando sin saber por qué.
Buen viernes. Que el motor no se quede encendido.
🔗https://www.deloitte.com/us/en/insights/topics/technology-management/tech-trends.html
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