“Todas las casas deben tener un teléfono fijo.”
“Un contrato de televisión por cable es básico.”
“¿Cómo que no tienes una tele?”
Hubo un tiempo en que estas frases parecían incuestionables.
Hoy, muchas casas ya no tienen teléfono fijo ☎️, el cable es opcional 📺, y la televisión… puede no estar en el centro de la sala.
Los cambios tecnológicos no solo afectan qué usamos, sino cómo lo usamos.
Y cada vez me convenzo más de que no todo es blanco o negro, especialmente en el mundo de la inteligencia artificial.
Por ejemplo:
Últimamente veo con otros ojos el procesamiento local.
Lo que antes parecía exclusivo de la nube ☁️, ahora empieza a ejecutarse desde tu dispositivo gracias a los NPUs (unidades de procesamiento neuronal).
(Si esto suena nuevo, piensa en lo que fueron las tarjetas de video para los gráficos… pero ahora dedicadas a tareas de IA) ⚙️
Además del rendimiento, lo que más me atrae es su potencial para mejorar la privacidad y el manejo responsable de datos.
Poder ejecutar tareas de inteligencia artificial sin enviar toda la información a servidores externos abre nuevas posibilidades, especialmente en productos donde la confianza es clave.
¿Significa esto que todo debe irse al borde y abandonar la nube? No.
No son absolutos. Son matices.
Sigo llamando por teléfono para reservar 📞, tengo una suscripción aun canal de cable, y sí… hay una tele en casa. Pero incluso ahí, la forma de usar esas cosas ha cambiado.
En el caso de la tecnología de punta y la IA, el cambio no es solo en las aplicaciones, sino en las formas.
Y quienes estamos en marketing o productos digitales debemos estar atentos:
El siguiente gran salto no siempre se ve como una app nueva… a veces es una forma nueva de hacer lo mismo de siempre.
¿Tú en qué idea tecnológica estás empezando a cambiar de opinión?
Me interesa saber qué estás viendo en tu industria.