Siempre decimos que las historias nos conectan.
No es solo una frase bonita: hoy el mercado lo está confirmando.
Un artículo reciente del Wall Street Journal señala que muchas empresas están buscando storytellers: personas capaces de traducir complejidad en relatos claros, memorables y humanos. No para “contar cuentos”, sino para dar sentido a datos, estrategias, tecnología y decisiones cada vez más abstractas.
En lo personal, esta idea me resuena mucho.
A lo largo de mi carrera, una de las cosas que más he disfrutado de mi trabajo ha sido justo ese rol de narrador corporativo (storytelling, para no decir cuentacuentos): tomar temas complejos, tecnología, marketing, IA y convertirlos en historias sencillas que permitan compartir ideas, transmitir conocimiento y provocar conversación.
Porque al final del día, la historia no es el adorno.
Es el vehículo del pensamiento.
Empiezo yo con un ejemplo.
Recuerdo hace algunos años, cuando todavía trabajaba en Google, escuchar a Mo Gawdat, quien por aquel entonces ocupaba un rol directivo en X, la división experimental de Google. En esa época, Mo empezaba a escribir su libro Solve for Happiness. Su forma de explicar ideas complejas (incluida su reflexión sobre la singularidad) no solo me dejó azorado en lo profesional, también marcó profundamente mi forma de pensar y de comunicar.
Y ahora les pregunto a ustedes:
👉 ¿Cuál ha sido la mejor historia que les han contado en su carrera?
👉 ¿Qué narrador o narradora los ha inspirado de verdad?
Los leo.
https://lnkd.in/eq9n5kF3