Según Bennett (2023), nuestra mente constantemente genera predicciones sobre el mundo usando algo llamado modelo generativo. Este proceso de “alucinación controlada” ajusta las expectativas con la información sensorial recibida. Pero cuando falta ese ajuste sensorial, como ocurre en el síndrome de Charles Bonnet en personas que han perdido la visión, nuestro cerebro produce imágenes espontáneas y alucinaciones.
Soñar e imaginar son manifestaciones cotidianas de esta capacidad generativa, donde nuestra mente crea mundos internos sin estímulos externos. De manera similar, la inteligencia artificial utiliza este mismo principio generando escenarios y respuestas posibles basadas en patrones previos, incluso cuando no siempre coinciden exactamente con la realidad objetiva.
Estas “alucinaciones” son esenciales para nuestra creatividad y capacidad para resolver problemas complejos. Así que la próxima vez que notes una alucinación en la IA, recuerda que compartimos con ella esta extraordinaria habilidad de innovar mediante la imaginación.
¿No les parece fascinante que nuestras mentes y la IA se parezcan tanto en este aspecto?
fuente: Bennett, M. S. (2023). A brief history of intelligence: evolution, AI, and the five breakthroughs that made our brains.